La luna perdió su trono
La Luna
perdió su trono
Cómo Roma convirtió a una reina en un lunes
«La Luna cambia, mengua, crece, sale y se oculta.
Es como una mujer, un caos inconstante.»
Hace mucho tiempo la Luna era la reina del mundo. Gobernaba los ciclos naturales, la siembra, la cosecha, la menstruación y las mareas. Sus fases marcaban el ritmo de la vida bajo el culto a Selene.
Hasta que llegó Roma. Más concretamente, Constantino.
—Júpiter tiene su día —dijo un senador—. Marte, Mercurio, Venus, Saturno... y el Sol, por supuesto. Pero sigue habiendo una reina.
—La Luna —susurró un joven.
Todas las miradas se volvieron hacia el emperador.
—El problema es político —dijo este, poniéndose en pie—. La Luna cambia, mengua, crece, sale y se oculta. Es como una mujer, un caos inconstante.
—Pero todos la ven en el cielo, es por eso que no podemos fingir que no existe —objetó un anciano.
—Pues que la sigan viendo, pero que sepan que ya no es importante. Por tanto, no puede abrir la semana, porque el inicio debe ser firme, masculino, como el Sol. La semana empezará con descanso en dies Solis. Tampoco puede estar en el centro, donde irán los dioses guerreros. La pondremos en el primer día después del descanso, el dies Lunae. El día que todos odiarán. Es sutil, pero con el tiempo borraremos a la Luna, no del cielo, pero sí de su trono.
Con el tiempo pasó a llamarse lunes. El día de empezar sin ganas, justo después del dies dominicus, el día del Señor, el Sol, que los rebeldes siglos convirtieron en el día más angustioso de la semana.
A continuación puedes leer ¿Cuándo sale la luna? 🌙


Hola, Eitán, me ha encantado tu historia. A mí me hablan de la luna y me hechizo yo sola.
ResponderEliminarMil gracias por participar en el reto del Tintero.
Un abrazo. 🤗
Hola, Eitán. Es verdad que el lunes es un día que a mucha gente no le gusta. Y que corresponda con algo tan bello como la Luna es algo que nunca me había puesto a pensar. Un día nombrado en honor a la Luna con una connotación negativa. Es muy interesante. Lo bueno que si separamos los temas, seguimos viendo la belleza de la Luna en el cielo nocturno, sea el día que sea y siempre que haya visibilidad. Una delicia tu relato. Abrazo fuerte.
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